Sin ninguna duda no tener libro de texto aguza el ingenio,
el de tod@s: a los alumnos los convierte en actores principales, a los profes nos
despierta de los laureles y a los pmadres los invita a participar. Un estímulo
para tod@s. Amén de lo de la atención a la diversidad y todo eso.
¿En qué cabeza cabe que aprender hoy sea “toma estas 200
páginas y apréndetelas que te voy a examinar”?
Es al revés, ¿ves este libro en blanco? pues ya verás, al final, cuántas
cosas has aprendido.
Se trata de sacar
no de meter.
Este es nuestro cuaderno de campo del proyecto PLANTATRÓN
que terminamos el trimestre pasado. La estética es propia, ninguno es igual a
otro y esto lo hace único, mío. Lo convierte en una pequeña joya digna de
guardar entre los recuerdos personales y, os puedo asegurar que la tarea es muy
gratificante.