¿El ratoncito Pérez? ¿El hada de los dientes? ¿La rana robadientes? Hay para todos los gustos y todos han sido vistos.
Os aseguro que yo me acabo de enterar de cómo son porque jamás vi al ratoncito Pérez, que era el que venía a mi casa, se llevaba mis dientes y me dejaba bombones. Y eso que soy chica.